Cuando Raúl Alfonsín decidió en 1983 que asumiría la Presidencia de la Nación el 10 de diciembre, conmemorando el Día Internacional de los Derechos Humanos e impulsó como primer acto decisorio de su Gobierno el juzgamiento a las Juntas Militares responsables de la cruel dictadura que había teñido la vida de los argentinos con crímenes atroces, estableció para los tiempos nuestra deuda con la Memoria y nuestra obligación por la Justicia.
Por eso este 24 de Marzo, en el contexto de la celebración de los 25 años de la recuperación democrática, nos pone frente a la responsabilidad de encarar un proceso de reflexión colectiva sobre aquellos compromisos.
La construcción de una Memoria colectiva que nos dignificara frente a las generaciones futuras, y la imposibilidad de que los crímenes quedaran impunes, han sido, sin duda, el compromiso más profundo de nuestra Democracia renaciente. Ha habido notables avances en la instalación de una conciencia y una defensa global de los derechos humanos; y la consagración del principio de igualdad a través de múltiples instrumentos jurídicos que los países (entre ellos la Argentina) han ido adoptando.
Sin embargo, aquella justificación étnica de la dominación, condenada por imposición de la justicia universal, aparece superada en la acción de nuevos actores de aspiración dominante en la búsqueda del poder y la riqueza, lo que se advierte en la extrema polarización que existe en el concierto de naciones y en la proliferación de las guerras de nuestro siglo.
No hay duda, entonces, que la edificación de una paz duradera tiene que ver con los cimientos sobre los que las sociedades sostienen su recuperación. La memoria colectiva y compartida, la memoria completa sobre los hechos y sobre las causas verdaderas, nos permite mirar hacia adelante. Solo la justicia para conocer la verdad y aplicar el castigo a los responsables, puede hacer que las heridas imborrables dejen de sangrar.
En la Argentina hubo un Estado responsable del terrorismo que impone al Estado democrático la reparación histórica sobre el pasado. Pero no es suficiente la condena sobre el abuso, si no hay condena sobre el plan criminal represivo de un ideal de justicia. Las voces fueron silenciadas y las mentes aplastadas para que se pudiera llevar adelante el modelo de explotación y saqueo. Por eso es que la sociedad actual no puede permitir que los efectos del pasado nos enfrenten a una democracia quebrada e ineficaz para garantizar aquel sueño de una nación justa, solidaria e inclusiva.
No hay recuperación histórica si nuestra democracia no incluye a miles de jóvenes y les asegura a ellos y a los que vendrán, la plenitud de sus derechos sociales, económicos y culturales. Si no les garantiza a éstos la razón de la lucha de aquellos que no están.
La memoria sirve para mirar hacia delante. La justicia nos permite hacerlo con dignidad. La democracia debe hacer más equitativas las sociedades, incluyendo a las personas y asegurando sus derechos. Así es como ciudadanas y ciudadanos debemos recordar a las víctimas. Tenemos que asumir los desafíos de nuestro tiempo. Construyamos entre todos un futuro con memoria.
Como dice Lito Nebbia: “Cuando no recordamos lo que nos pasa, nos puede suceder la misma cosa. Son esas mismas cosas que nos marginan, nos matan la memoria, nos queman las ideas, nos quitan las palabras. Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia. Quien quiera oir que oiga.”
Que nuestra voz y nuestro reclamo de justicia y equidad llegue este año a cada rincón.
GEN
El GEN es un espacio político conformado por un grupo de mujeres y hombres del radicalismo en la Coalición Cívica, que sostenemos en la práctica los principios y valores que alguna vez nos llevaron a elegir la militancia política como opción de vida, porque creemos en ésta como instrumento de transformación social y en la gestión pública democrática para llevar adelante las ideas de igualdad, libertad y justicia.
Siempre hemos planteado, que queremos ser la génesis de un nuevo país, justo e inclusivo, que garantice la vigencia plena de todos los derechos humanos. Generación para un Encuentro Nacional, es justamente el compromiso con los más jóvenes y la tarea mancomunada del presente mirando hacia el futuro. Del mismo modo que creemos que no se puede solos y que por eso es necesario unir los esfuerzos de los sectores progresistas para alcanzar el sueño del desarrollo humano equitativo y la paz duradera.
Formamos parte de un proyecto colectivo, que prioriza el bien común y los intereses sociales, y tenemos una visión común sobre el destino que queremos para el futuro. Por eso, hemos considerado esta posibilidad de asumir en conjunto, una actividad participativa e innovadora como reivindicación de la democracia al cumplirse sus 25 años de recuperación, y en la fecha del 24 de marzo, nuevo aniversario del golpe que dio inicio a la más cruenta etapa de nuestra historia: la última dictadura militar y el terrorismo del estado.
Desde este espacio intentaremos efectuar un aporte destinado fortalecer la relación entre derechos humanos y construcción democrática, más allá del acto de votar, si los derechos humanos se violan, la democracia se debilita y deja de ser democracia. Es por ello que debemos comprender cabalmente el rol que ellos cumplen en la vida cotidiana: Los derechos humanos son indivisibles, y por tanto, la defensa de ellos, en nuestro tiempo, también, es asegurar los derechos económicos, sociales y culturales; el derecho de inclusión, del acceso a la educación, a la salud, al trabajo, la vivienda, etc.
Este es un espacio de militancia activa, es por ello que todos, especialmente los mas jóvenes, debemos acercar nuestro aporte, imaginando y sugiriendo acciones, de cara a conformar en el futuro, una verdadera red de derechos humanos
Abrimos este blog, entonces, para que todas las personas que deseen puedan volcar en él sus comentarios, opiniones, versos, fotografías, artículos, etc. Porque dar testimonio también es una forma de honrar la historia y la vida y comprometernos en la palabra para asegurar un futuro mejor. El resultado de esta tarea cooperativa en la que seguramente muchos habrán de participar, conformará un archivo de extraordinaria trascendencia y utilidad.
Opinión
ARGENTINA
¿CUANDO COMENZO EL TERROR DEL 24 DE MARZO DE 1976?
Por: Adolfo Pérez Esquivel*
Toda sociedad está sujeta a cambios debido a la dinámica que vive , tanto a nivel mundial como en los acontecimientos locales. Han transcurrido 28 años desde el golpe militar instaurado en la Argentina; una de las dictaduras más sangrientas de toda su historia.
Debemos hacer memoria, que no es pasado, sino presente, que tiene una fuerte carga emotiva, social, política y sobre todo ética, que busca la Verdad y la Justicia, la reparación que la sociedad debe a miles de víctimas del terrorismo de Estado. ¿Cuándo comenzó el 24 de marzo de 1976?-¿ Cuáles fueron las motivaciones para el golpe de Estado y quienes fueron los cómplices abiertos y encubiertos para provocar el baño de sangre y terror que vivió el país?
Nunca las fuerzas armadas pueden dar un golpe de Estado solos, necesitaron del apoyo y la complicidad de sectores civiles, de empresarios, de sectores de la iglesia, de su silencio también cómplice y del apoyo exterior.
No podemos olvidar que más de 80 mil militares de toda América Latina, fueron formados en la Escuela de las Américas en Panamá y en las Academias Militares de EEUU. fueron quienes aplicaron la Doctrina de la Seguridad Nacional, y el Operativo Cóndor, esa internacional del terror que extendió sus tentáculos hacia Europa y EEUU. para cobrar sus víctimas.
Recién después de 28 años, se puede vislumbrar una esperanza que permita ir cicatrizando las heridas de la sociedad.....´´
´´...Las fuerzas armadas cargan con la responsabilidad de ser los brazos ejecutores de la barbarie desatada contra el pueblo. Los cerebros del plan siniestro aplicado en Argentina y toda América Latina, las transformaron en tropas de ocupación del propio pueblo y alteraron su verdadera función: la de estar al servicio del pueblo y ser defensores de la soberanía y la libertad. Apuntaron a imponer un modelo político, económico, cultural basado en la Doctrina de la Seguridad Nacional, impuesta desde Washington con alto costo en vidas y la destrucción de la capacidad productiva del país, beneficiando a grandes empresas que se enriquecieron, varias de ellas transnacionales, como Ford y Mercedes Benz, responsables de entregar a sus trabajadores en manos de los represores y mantener en sus plantas fabriles destacamentos militares.
Está la empresa Ledesma, en Jujuy, de los Blaquier, que en la 'Noche de los Apagones' utilizó los camiones de la empresa para secuestrar y hacer desaparecer a personas que consideraban contrarias a sus intereses. Es el caso del secuestro y desaparición del doctor Aredez, un médico dedicado a la atención de los sectores sociales más desprotegidos. Hasta el día de hoy es depredadora y daña la vida de la población, sin ningún tipo de control sobre el bagazo de la caña de azúcar que, al aire libre, contamina el medio ambiente y provoca cáncer a las personas. Esta empresa continúa gozando de la más absoluta impunidad.
Muchas otras empresas fueron beneficiadas por la dictadura militar. Una larga lista de empresas logran pasar sus deudas privadas como deudas del Estado. Hoy, el pueblo debe pagar aquello que nunca les llegó, y así creció la perversa 'Deuda Externa', a la que denomino la 'Deuda Eterna': impagable inmoral, injusta. Entre las empresas beneficiadas por la dictadura militar figuran ( los montos que se señalan corresponden a millones de dólares): City Bank - 213; Cogasco S.A. -1348; Banco de Londres -135; Sevel -124; IBM- 109;FORD - 80; Loma Negra -62; Chase Manhattan Bank - 61; Bank of América - 59; ESSO- 55; FIAT - 51; Mercedes Benz - 92; Banco Ganadero -157; Deutsche Bank - 90; Industrias Metalúrgicas Pescarmona - 89.
¿Cómo y por qué, se benefició a estas y muchas otras empresas a espaldas del pueblo?
El Juez Ballestero señala que: '...el Poder Judicial de la Nación, en cumplimiento de sus facultades constitucionales, ha establecido en la causa 'Olmos Alejandro s/denuncia' la completa ilegitimidad de los beneficios económicos que recibieron las empresas mencionadas a expensas del Pueblo Argentino, por medio de una serie de maniobras planificadas y ejecutadas por quienes usurparon los poderes del Estado (o el gobierno de la Nación) el 24 de marzo de 1976.
Vuelvo a insistir, los militares no estaban solos, recibieron el apoyo de sectores políticos que fueron a conspirar en los cuarteles para que los militares salgan a reprimir al pueblo. Las oligarquías nacionales buscaron sus propios beneficios, sin interesarles la vida del pueblo. Aquellos que buscaron justificar la política de los 'dos demonios' y que 'aquí hubo una guerra'. Los de afuera, los que mandan, que buscaron y buscan imponer sus políticas de dominación e intereses políticos y económicos y para quienes el pueblos les resulta un estorbo. Aquellos que sin medir las consecuencias buscaron apropiarse de los recursos del país, del patrimonio del pueblo, generando más hambre y exclusión social, mediante las privatizaciones.
En 1969, durante la dictadura del general Onganía, comenzó la destrucción de los centros de investigación científica de la Universidad Nacional de Buenos Aires y la persecución a los científicos, en 'La Noche de los Bastones largos'. Las guerrillas de distintos signos ideológicos que creyeron ser liberadores del pueblo, sin el pueblo, generando más destrucción y violencia, y que la dictadura con sectores políticos fomentaron para su propio provecho, generando la llamada 'guerra entre los dos demonios'.
Aquí no hubo una guerra, se atacó a todo el cuerpo social, a aquellos que nada tenían que ver con las guerrillas y que trabajaban por una sociedad más justa y humana.
A 28 años debemos hacer memoria. Hoy, Estados Unidos, responsables ideológicos y de la formación de las fuerzas armadas, que provocaron las grandes masacres en toda América Latina, presionan al gobierno y al parlamento para el ingreso de sus tropas con inmunidad. Parece que los diputados y senadores, no quieren tener memoria. La Cámara de Diputados ya dio media sanción para el ingreso de las tropas norteamericanas y hoy el gobierno de los EEUU. presiona al Senado para lograr su aprobación. A 28 años del genocidio de un pueblo, ¿es posible que no hayan aprendido nada?- ¿O tal vez continúan con las mismas 'mañas' que tanto dolor costó a nuestro pueblo?
El 24 de marzo de 1976, tiene aún a quienes quieren continuar ese camino. Y a otros que luchan por encontrar nuevos caminos y esperanzas en que la memoria y la resistencia del pueblo estén firmes y dispuestas a que Nunca Más vuelva a suceder otro 24 de marzo. La lucha, las esperanzas y la resistencia no terminaron. Estamos en camino junto a un pueblo que reclama sus derechos a vivir en Paz y Libertad.
* Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nóbel de la Paz, 1980 y director del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) en Argentina.



